9 de diciembre, Día Internacional contra la Corrupción


9 Diciembre 2015



La corrupción es una amenaza para el desarrollo, la democracia y la estabilidad, afirmó el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, en un mensaje emitido en 2010 con motivo del Día Internacional contra la Corrupción.

Buscando luchar contra este fenómeno, la Asamblea General de Naciones Unidas instituyó el 9 de diciembre como el Día Internacional contra la Corrupción, que se ha venido celebrando cada año desde el 2003. Además, el 31 de octubre de ese mismo año, la Asamblea General aprobó la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción, que entró en vigor en diciembre de 2005.

¿POR QUÉ SE CELEBRA EL DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN?

La Asamblea General de las Naciones Unidas fijó el 9 de diciembre como el Día Internacional contra la Corrupción, con el propósito de crear conciencia contra esta problemática que afecta a diversos sectores de la sociedad.

El objetivo principal se orienta a promover mensajes, campañas y acciones que resalten la importancia de prevenir y luchar contra este flagelo a nivel internacional, y difundir el valioso papel de la Convención de la ONU en este proceso.

Para Ban Ki-moon, la corrupción distorsiona los mercados, frena el crecimiento económico, desalienta la inversión extranjera, contribuye al daño del medio ambiente y pone en peligro la salud pública al permitir el vertido ilegal de residuos peligrosos y la producción de medicamentos falsificados.

 NO MÁS CORRUPCIÓN

"A fin de derribar los altos muros de la corrupción, insto a todas las naciones a que ratifiquen y apliquen la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Las medidas innovadoras previstas en esa Convención en las esferas de la prevención, la criminalización, la cooperación internacional y la recuperación de activos han posibilitado que se logren importantes avances, pero queda mucho más por hacer", instaron desde la Secretaría General de la ONU.

"La corrupción impide el crecimiento económico al elevar los costos y socava la gestión sostenible del medio ambiente y los recursos naturales. Asimismo, quebranta los derechos humanos fundamentales, agrava la pobreza e incrementa la desigualdad al desviar fondos de atención de la salud, la educación y otros servicios esenciales. Los efectos perniciosos de la corrupción los sientes miles de millones de personas en todo el mundo", expresaron desde la Secretaría General de la ONU.